lunes, 6 de junio de 2011

EDIPO

En el mundo occidental es muy conocido el relato de Moisés, el salvado de las aguas del Nilo; pero está también la historia de Sargón, rescatado de las aguas del río Eufrates, y, como variantes, pueden mencionarse a otros personajes destinados a desempeñar un papel histórico, cuyas vidas se vieron amenazadas al nacer, como la reina Semíramis, de Asiria o Ciro, de Persia. En este trabajo, contaremos aspectos de la vida de Edipo, hijo de Layo, rey Tebas y de Yocasta. Antes de casarse decidierom consultar al oráculo de Delfos, que les hizo un tenebroso vaticinio; le dijo Layo, que su primer hijo, llegaría a ser el asesino de su padre y esposo de su madre.

Al nacer Edipo, Layo ordenó a un oficial que diera muerte al niño, pero el servidor, luchando entre la lealtad que debía a su rey y el instintivo horror que le causaba el cumplimiento de la orden recibida, se limitó a perforar los pies del nuevo ser y a suspenderlo, con una correa, de un árbol del monte. Citerón, que apacentaba los rebaños de Polibio, rey de Corinto, atraído por los lamentos del niño, lleno de compasión, lo entregó a Polibio, cuya esposa, Peribea, lo acogió amorosamente y lo adoptó como hijo con el nombre de Edipo, que en griego significa el de los pies hinchados.
Cuando Edipo contaba catorce años, ya los oficiales de la corte habían admirado, en muchas ocasiones, su fuerza y su destreza. En todos los juegos gimnásticos salía vencedor, excitando de tal manera la envidia de sus compañeros, que uno de ellos para mortificarle le echó en cara que sólo era un pobre expósito, un hijo adoptivo.

Atormentado Edipo por tal reproche empezó a sentir escrú-pulos sobre su nacimiento, y en diversas ocasiones lo inquirió, lleno de ansiedad, de la que siempre había tenido por madre; pero Peribea que le amaba entrañablemente se guardó mucho de aclarar sus dudas; muy al contrario, se esforzó en persuadirle de que era su hijo, Edipo quiso tener la certeza de esta afirmación y se fue a consultar al oráculo de Delfos. El oráculo por respuesta le dio un consejo: "que no retornara jamás a su país natal, si no quería ocasionar la muerte de su padre y desposarse con su madre". Conmovido por estas palabras, resolvió no vol-ver jamás a Corinto que él consideraba su patria, y angustiado partió en dirección a a Fócide. En un camino estrecho se encontró con cuatro personas, una de ellas, anciano que iba sentado en un carro y que le mandó con arro-gancia que le dejara el paso libre, acompañando el mandato con un gesto amenazador. Se entabló una disputa, echaron mano a las espadas y Edipo mató al viejo sin conocerle: este anciano era Layo. Después de esta catástrofe que privaba a la ciudad de Tebas de su rey, una calamidad inaudita desoló toda la comarca: era la Esfinge. Este monstruo tenía la cabeza, la cara y las manos de doncella, la voz de hombre, el cuerpo de perro, la cola de serpiente, las alas de pájaro y las garras de león. Se situaba en la cima de una colina, junto a Tebas, detenía a todos los caminantes que por allí pasaban y les proponía un enigma capcioso, devorando a los que no acertaban a resolverlo. Muchos millares de desgraciados habían perecido allí.
Creonte, hermano de Yocasta, que entonces reinaba, sacrificando su propio interés al interés del pueblo, anunció en toda Grecia que concederla la mano de Yocasta y la corona de Tebas al que librara la Beocia de esta calami-dad. La muerte de la Esfinge dependía de la explicación de un enigma que habla planteado en estos términos: ¿Cuál es el animal que por la mañana tiene cuatro pies, dos al mediodía y tres en la tarde?
Edipo, cuya sagacidad corría parejas con el amor a la gloria, se presentó al monstruo, y al oírle el enigma, sin titubear, le respondió "ese animal es el hombre", porque en su infancia anda sobre sus cuatro extremidades, camina de pie en su edad viril y ya viejo debe usar un bastón como tercer pie. La Esfinge, furiosa, se lanzó por un despeñadero y se rompió la cabeza al estrellarse con las piedras que había en el fondo del precipicio.
Entonces, aceptando lo prometido por Creonte, se convirtió en Rey de Tebas y tomó a Yocasta como esposa, que le dio dos hijos: Etéocies y Polinice y, también, dos hijas, Antígona e Irmene. Pero, otra vez intervino el oráculo que vaticinó que una peste que asoló la ciudad, solo terminaría cuando se encontrara al asesino de Layo, investigacion impulsada por Edipo. Así descubrió que él era el asesino de su padre y que Yocasta era su madre. Tal comprobación, llevó a Edipo a una desesperación sin límites y creyéndose indigno de ver la luz del día, se arrancó los ojos. Expulsado de Tebas, de la mano de su hija Antígona marchó hasta Atenas, donde recibió una hospitalaria acogida en la mansión de Teseo. Allí vivió hasta su muerte.

lunes, 16 de mayo de 2011

LAS AVENTURAS DE PERSEO

Acrisio, se puso contento cuando se enteró de que su mujer iba a dar a luz a una niña llamada Dánae y fue a un oráculo para conocer su futuro. El oráculo le dijo que moriría a manos de su nieto, y así encerró a su hija en una torre para que no tuviera relaciones sexuales con nadie. Pero una noche Zeus, en forma de lluvia de oro y así Dánae tuvo un hijo llamado Perseo.
Acrisio enfadado mandó a los guaridas que la princesa Dánae y su nieto fueran llevados al mar, encerrados en un arca de madera. El arca llegó a la isla de Serifos, donde Dictis, hermano del rey Polidectes, los acogió. Polidectes quería casarse con su madre por lo que le dijo a Perseo que la gente murmuraba que estaba mucho tiempo con mujeres y no era valiente. Así el rey le ordenó matar a la Medusa y que trajera su cabeza.
 


La Medusa era un monstruo que habitaba en el extremo norte con garras y colmillos de león y con la cabeza llena de serpientes venenosas. Quien la miraba al rostro quedaba petrificada.
Así Perseo se puso en marcha, pero no estaba solo ya que su padre Zeus lo ayudó ordenándole a Hades que le diera el yelmo para hacerse invisible , a Atenea que le entregará su escudo y a Hermes que le regalara sus alas.
Al final Perseo entró en la guarida de la Medusa, guiándose por el escudo que parecía un espejo. De repente se tropezó con una piedra y el monstruo se despertó. Finalmente Perseo la mató gracias al escudo que le permitió no petrificarla. Al cortarle la cabeza con la hoz nació el caballo alado Pegaso y un monstruo, Crisaor, hijos ambos de una relación que tuvo con Posidón.
Así emprendió su viaje, tras muchos km vio a una muchacha atada a una roca, por lo que fue a ayudarla. La muchacha estaba allí porque su madre se había atrevido a jactarse de su belleza y de la de sus hijas, asegurando que era superior a las de las Nereidas. Éstas se quejaron a Posidón que la castigó con estar atada a la roca para que un monstruo marino la torturaba ya que fue lo que dijo el oráculo.
Así Perseo decidió ayudar a la muchacha que se llamaba Andrómeda. De pronto se levantó un monstruo marino con el que Perseo se puso a luchar y los petrifico con la cabeza de la Medusa.
Después de esto huyeron, en la huida se de tuvieron en Mauritania esperando a ser acogido por Atlas, pero éste no quiso y así por venganza Perseo cogió la cabeza de la Medusa y se la mostró(la cordillera Atlas de Marruecos).
Tras esto el héroe llegó a la isla de Sérifos donde se encontró con su madre que le dijo que Polidectes le estaba obligando a casarse con él. Enfurecido Perseo petrificó al rey, heredando el trono Dictis.
En los juegos de Argos, Perseo participó como atleta. Acrisio ocupaba el lugar de honor. El rey no se imaginaba de que su nieto podía estar allí. Finalmente Perseo lanzó un disco, se resbaló y golpeó a Acriso con violencia. ASÍ ACRISIA ESTABA MUERTO.
Perseo regaló la cabeza de la Medusa a Atenea, que desde entonces la lleva en su escudo y vivió feliz con Andrómeda con quien tuvo una abundante y famosa descendencia.

martes, 19 de abril de 2011

POSIDÓN

Posidón, el hermano de Zeus e hijo de Crono y Rea, aceptó el dominio sobre los mares, aunque el prefería el dominio del Olimpo, por lo que llegó a pelearse con su hermano.
Fue para los griegos un dios muy importante, ya que el mar en Grecia significaba vida, comunicación y la riqueza. Posidón era un dios venerado y a la vez temido, puesto que era él el que provocaba las tempestades cuando se enfadaba.
Posidón tenía un palacio de oro en el fondo de las aguas, en el que vivía con su mujer Anfítrite, una ninfa de las aguas que tenía medio cuerpo en forma de pez. Ella no quería vivir con el dios, pero éste al fin la convenció gracias a un delfín alegre  y simpático que le llevaba recados de amor.
La vida de los esposos era sosegada y feliz; muy a menudo recorrían los mares organizando un vistoso cortejo. Salía Posidón sobre su carro de oro tirado por hermosos caballos y después su esposa por otro carro de conchas y coral, tirado por caballitos de mar. A su alrededor se encontraban las ninfas de las aguas, las nereidas, que ayudaban en llegar sanos a tierra.
A la cabeza del cortejo se situaba el hijo de los soberanos, Tritón, que tenía medio cuerpo de pez. Su misión era anunciar la llegada de sus padres, los dioses del mar, haciendo sonar una caracola marina.
El arma preferida de Posidón era el tridente que se lo regalaron los Cíclopes  para luchar contra su padre.
Tuvo Posidón numerosas aventuras, de las que nacieron en general seres monstruosos como Polifemo y elegantes como Pegaso.
Peleó contra diversos dioses; perdió las ciudades de Corinto contra Apolo, Argos contra Hera y Atenas contra Atenea, pero le pertenecía “La Atlántida”
Participó en la guerra de Troya, en la odisea…
Los romanos le pusieron el nombre de Neptuno.

lunes, 4 de abril de 2011

Electra no estaba cuando su padre regresó de la Guerra de Troya y fue asesinado junto con Casandra por Egisto y Clitemnestra. Las causas de este hecho fueron:
a) Por haber matado a Agamenón a su propia hija Ifigenia para que los vientos soplaran.
b) Por haber vuelto de Troya con una amante
Ocho años más tarde, Electra regresó de Atenas con su hermano, Orestes. A éste lo salvaron su vieja nodriza y  Electra, que lo llevaron a Fanote, tras el monte Parnasos, donde lo confiaron al rey Estrofo.
Cuando cumplió 20 años, el oráculo de Delfos ordenó a Orestes que regresara a su patria y vengara la muerte de su padre.
Se encontró con electra ante la tumba de Agamenón, donde ambos se reconocieron por un anillo.
Orestes después de vengarse, enloqueció y fue perseguido por las Erinias (cuya misión era castigar cualquier trasgresión de los lazos de piedad familiar. Electra no fue acosada por las Erinias).
Orestes se refugió en el templo de Delfos, a pesar de que Apolo le hubiera ordenado vengarse, fue incapaz de protegerlo de las consecuencias de sus acciones.
Al fin, Atenea lo recibió en la Acrópolis de Atenas y arregló un juicio  ante doce jueces áticos.
Las Erinias reclamaron su víctima; él presentó como atenuante las órdenes de Apolo; los votos de los jueces estaban equitativamente divididos, pero Atenea dio su voto de calidad a favor de la absolución.
Más tarde Electra se casó con Pílades, amigo íntimo de Orestes e hijo del rey Estrofo, el mismo que había cuidado a Orestes mientras se escondía de su madre y de Egisto, su amante.
Luego engañó a Pílades y todo acabó.

lunes, 28 de marzo de 2011

HERMES


Hermes, era el encargado de llevar los mensajes de Zeus; inquieto, espabilado y un poco travieso, viajaba por el Olimpo y por la Tierra cumpliendo los encargos del supremo dios, cosa que hacía con gran rapidez gracias a que llevaba siempre unas sandalias atadas que lo transportaban de un lugar a otro volando.
Hermes, hijos de Zeus y de Maya y nieto de Atlas, fue desde su nacimiento prodigio. Viendo que el dios Apolo guardaba un rebaño de vacas sagradas, decidió robársela, pero se las ingenió para dejar pistas que despistaron a camino contrario al que él había seguido. Por esta hazaña fue considerado también  el dios de los ladrones. Cuando llegó a la cabaña escondió el ganado e inventó un nuevo instrumento musical: la lira, que fabricó con un caparazón de tortuga, unas cañas y siete cuerdas hechas de intestinos de vaca. Apolo, adivinó quien le había robado el ganado.
Así Apolo cogió al muchacho  y lo llevo ante Zeus.
Hermes se disculpó  y le dijo que las había robado para sacrificar a dos para ofrecérselas a los doce dioses.
Lo curioso es que eran 11 dioses, lo que ocurría era que Hermes se consideraba uno más.
Zeus y Apolo lo perdonaron, ya que Hermes le regaló la lira para compensarle por el robo.
Zeus convirtió a Hermes en su mensajero, le regaló las sandalias con alas que fueron características de este dios, un sombrero redondo para resguardarse y un bastón llamado caduceo: este bastó, con dos serpientes enroscadas en él, fue considerado un símbolo de paz.
A Mercurio se le atribuyen inventos como la astronomía, el alfabeto, la gimnasia, la escala musical y los pesos y medidas.
Como mensajero de los dioses participó en múltiples leyendas:
-Fue él quien mató a Argos, que vigilaba por encargo de Hera al amor de Zeus, Ío.
-Llevó a Dionisio niño ante las Ninfas para que éstas lo cuidasen.
-Bajó a Pandora con su caja a la tierra para que fuese la perdición de los hombres…
Mantuvo una relación con Afrodita, de dónde nació Hermafrodito. Este muchacho despertó el amor de una ninfa mientras se bañaba desnudo en una fuente: tal fue la pasión de la ninfa que se metió tras él en el agua, suplicándole amor con infinitos besos y caricias. Pero de nada servían sus ruegos.
Así, la ninfa pidió un deseo:
-Oh! Dioses! Haced que nada me separe de este muchacho, y así se unieron los dos cuerpos hasta formar solo uno con dos sexos.
Ex: caracol

martes, 15 de marzo de 2011

ARACNE

Aracne es hija de Idmón un tintorero y nació en Lidia. La joven era muy famosa por tener gran habilidad para el tejido y el bordado.
Cuenta la leyenda que hasta las ninfas del campo acudían para admirar sus hermosos trabajos en tales artes. Tanto llegó a crecer su prestigio y popularidad que se creía que era discípula de Átenea (diosa de la sabiduría y de las hiladoras).
Aracne era muy habilidosa y hermosa, pero tenía un gran defecto: era demasiado orgullosa. Ella quería que su arte fuera grande por su propio mérito y no quería deberle sus habilididades y triunfos a nadie. Por eso, en un momento de inconciencia, retó a la diosa, quien por supuesto aceptó el reto. Primero, se le apareció a la joven en forma de anciana y le advirtió que se comportará mejor con la diosa y le aconsejó modestia.
Aracne, orgullosa e insolente desoyó los consejos de la anciana y le respondió con insultos. Atenea montó en cólera, se descubrió ante la atrevida jovencita y la competencia inició. En el tapiz de la diosa, mágicamente bordado se veían los doce dioses principales del Olimpo en toda su grandeza y majestad. Además, para advertir a la muchacha, mostró cuatro episodios ejemplificando las terribles derrotas que sufrían los humanos que desafiaban a los dioses.
Por su parte, Aracne representó los amoríos deshonrosos de los dioses, como el de Zeus y Europa, Zeus y Dánae, entre muchos más. La obra era perfecta, pero Palas encolerizada por el insulto hecho a los dioses, tomó su lanza, rompió el maravilloso tapiz y le dio un golpe a la joven. Ésta sin comprender, se siente totalmente humillada y deshonrada, por lo que enloquece y termina por ahorcarse.
Sin embargo, Palas Atenea no permitió que muriera sino que la convirtió en una araña, para que continuara tejiendo por la eternidad.

lunes, 7 de marzo de 2011

ATENEA

Atenea o Minerva es hija de Zeus y de Metis. Ésta se hallaba encinta y a punto de dar a luz una hija, cuando Zeus se la tragó. Lo hizo por consejo de Urano y de Gea, que le revelaron que si Metis daba a luz una hija, a continuación tendría un hijo que arrebataría a Zeus el imperio del cielo. Por esa razón, cuando llegó el momento del parto, el padre ordenó a Hefesto que le abriese la cabeza de un hachazo. De la cabeza salió Atenea, armada, que profirió un grito de guerra que resonó en cielo y tierra.
Desempeñó un papel importante en la lucha contra los Gigantes, dando muerte a dos de ellos, llamados Palante y Encéfalo. 
En la Ilíada participa en la lucha al lado de los aqueos. También protege a Hércules en el combate, armándolo cuando el héroe se dispuso a emprender sus trabajos.
En la Odisea, ayudó a Ulises a volver a Ítaca, que le prestaba su asistencia actuando por metamorfosis , adoptando la figura de varios mortales.
Había dedicado su talento a las artes de la paz, y en Ática se le reconocían, entre otras más, la invención del aceite de oliva y del olivo. No obstante, antes de ello se disputó con Posidón para la soberanía, y cada uno trató de ofrecer al país el mejor regalo para acrecentar sus méritos. Posidón hizo surgir, de un golpe del tridente, un lago salado en la Acrópolis de Atenas; Atenea hizo que brotase allí un olivo.
Atenea permaneció virgen, pero se cuenta que tuvo un hijo. Había ido a visitar a Hefesto y el dios que había sido abandonado por Afrodita, se prendó de Atenea en cuanto la vio y comenzó a perseguirla. Atenea intentó huir pero Hefesto la cogió en brazos. Hefesto mojó la pierna de las diosa, así de la tierra nació Erictonio.